Isasmendi, Cellarius, 2020
ARS 19.200,00

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Notas de degustação
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Harmonização sugerida
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Descrição
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Ficha Técnica
Vermelho profundo com matizes rubi e reflexos violáceos. De grande intensidade e brilho, denotando sua frescura e estrutura.
Nariz expressiva e elegante, com notas cítricas e florais que trazem frescor. Percebem-se frutas vermelhas e negras maduras, combinadas com toques especiados, sutis notas de tabaco e uma marcada mineralidade que reforça sua identidade de altitude.
Entrada vibrante e fresca, com uma acidez pronunciada que realça a tensão e o caráter do vinho. Taninos finos e bem integrados devido ao seu envelhecimento em barril e garrafa. Final longo e persistente, com uma sensação salina e picante que convida a continuar degustando.
Este vinho combina perfeitamente com:
🥩 Carnes vermelhas e caça: Bife de chorizo, cordeiro assado, guisados intensos e ensopados de longa cocção.
🧀 Queijos curados: Manchego, parmesão, pecorino e queijos de ovelha maturados.
🍄 Pratos com cogumelos e trufas: Risoto de cogumelos, massas com molho de trufas, carnes com redução de cogumelos.
🍫 Sobremesas com cacau amargo: Combinação interessante com chocolates de alto teor de cacau.
Um vinho de grande estrutura e elegância, ideal para desfrutar com pratos intensos e bem condimentados.
Origen: Viñedo de extrema altura.
Altitud: Más de 2.000 m.s.n.m.
Perfil: Vino fresco y salino, con marcada acidez y gran persistencia.
Elaboración:
- Vinificación en huevos de concreto con mínimo contacto con oxígeno desde la cosecha hasta el embotellado.
- Crianza en barricas de segundo y tercer uso durante 6 a 12 meses.
- Posterior crianza en botella por un mínimo de tres años.
- 6500 botellas.
Isasmendi
- Produtos
- 3
- Localização
- Cachi, Salta
Nuestra historia nace en la intersección entre la casualidad y la pasión. En 2005, Ricardo Isasmendi y Sylvie Bonnal adquirieron una antigua casona abandonada en Cachi, sin imaginar que en su interior yacía un vestigio del pasado: una bodega que había pertenecido al renombrado médico del pueblo, el Dr. Arnés Hoygard.
El hallazgo despertó un llamado ancestral en Jean Paul Bonnal, padre de Sylvie y descendiente de cuatro generaciones de vitivinicultores franco-argelinos. Con el deseo de honrar su legado, propuso recuperar el espíritu de aquel espacio y devolverle su propósito original: la elaboración de vinos.
La familia entera abrazó la idea con entusiasmo, dando vida a una pequeña bodega familiar donde la tradición, el respeto por el terruño y la búsqueda constante de la excelencia marcarían el camino.
Así comenzó nuestra historia, una en la que la pasión y el destino se unieron para crear vinos que rinden homenaje a la tierra y a quienes la trabajan.